miércoles, 2 de marzo de 2011

casi muere

Esta niña estaba sentada en una rama delgada y débil de un árbol
temiendo de la lluvia y de posibles tormentas
y cuando creía que el clima estaba mejor que nunca
se atreven a aparecer un banco de peces, volando por el cielo que
en un instante se quiebra
y es fúnebre
ahora no le queda más que hundirse en el mar y nadar con aquella parvada
que parecía abandonada como una calabaza en mayo,
enrollarse en un infierno cualquiera
a ingerir sonidos,
sonidos que a pesar de no ser tranquilos, le tranquilizan
y caer en una almohada
fúnebre,
deseando que amanezca,
se encontraba imaginando una pared de concreto
que le cubría plásticamente la tormenta,
pero los peces, los peces,
parecía que le hacían señas desde el otro lado,
al parecer le querían decir que no comprendió..
que en realidad nunca anocheció
siempre estuvo el sol ahí
solo era una nube malentendida
insolente nube, grosera
maldita aberración..
por lo que la pared de concreto se convierte en arena, y después en nada.
Ella se da cuenta que el árbol había resistido ahí para ella
la rama se había fortalecido al verla confundida
para hacerle entender que la visita de los peces
era la bienvenida a el día infinito.

No hay comentarios: