martes, 4 de enero de 2011

el gran bostezo

Aunque haya sido un bostezo en el momento inadecuado y quizás un poco inconsciente
y por sobre todo las lágrimas y droguerías como consecuencia,
la gravedad de la tierra es más infinita que antes,
incluso me asusto cuando paso a un estado de no-existir o no-pensar
porque me olvido de la gravedad y la velocidad de la fruta que cae,
me pego en la cabeza y digo ¿Qué estoy haciendo?
voy corriendo hacia atrás y me subo al barco.
Lo increíble es que ahora no es solo la manzana que cae.
Es el árbol por completo.

1 comentario:

Diego dijo...

perdón, te quiero.