y por sobre todo las lágrimas y droguerías como consecuencia,
la gravedad de la tierra es más infinita que antes,
incluso me asusto cuando paso a un estado de no-existir o no-pensar
porque me olvido de la gravedad y la velocidad de la fruta que cae,
me pego en la cabeza y digo ¿Qué estoy haciendo?
voy corriendo hacia atrás y me subo al barco.
Lo increíble es que ahora no es solo la manzana que cae.
Es el árbol por completo.
1 comentario:
perdón, te quiero.
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