jueves, 8 de julio de 2010

"un martillo" es "la muerte"

Miré por la ventana y luego las palomas comenzaron nuevas estructuras y muchos sueros esquizofrénicos, claro que, el esmalte es un rojo barato y más tóxico que el anti-cloro para la tortuga, tengo que limpiar mi cabeza antes de que llegue el otro lunes. Ya pos gueón está bueno ya... si el propietario del movimiento sísmico me lo dijo, lo prometo. “Sauver votre auto”, yo puedo, este año lo lograré, es un deber, quiero, deséenme suerte. Quizás me faltarán campanas de tiempo (iglesia) para lo que fué inalcanzable, tan bello como aquellos que vuelan y vuelan, volaré. Es necesario esconderse de vez en cuando, sobre todo cuando empiezan a hablar los pingüinos, o peor aún, cuando gritan, a veces los odio, pero bailan. Y pensar que están todos ahí, esperando lo mismo, si parecen clavos deseando que de la nada caiga del cielo "un martillo" y los clave a todos en la vereda infinita de esa calle, hijos de puta. Por los que han perdido su brazo, y el mismo se enamoró… lo siento mucho. Los dolores que aparecen repentinamente, las películas francesas, las revistas de música, las poleras azules, el nerviosismo, el control y el descontrol, el asco por la gente que conoce y no conoce, la caca, los remedios, están cerca. Cada cuerda suena a su manera y las naranjas me salen amargas, mi celular sigue blanco, las fotos se escanean mal, se me caen los mocos y las lágrimas cuadradas, estoy enferma, está todo bien. Eso sucede cuando pasa demasiado tiempo en el mismo fuego, lentes que no van acá, ¿Qué me esperará?, las cosas desaparecen rápido, los duendes llegaron, caderas. Los sonidos me asustan y las cosas que no me esperaba en la oscuridad. La puerta suena, está blanca, pero luego oscurecerá. Puedo concluir, que desde un cierto punto de mi estofado, he fracasado. No quiero decir más, cada vez que escribo, es porque algo malo pasó, o quizás no… caderas. Le quiero, de cualquier manera. Hoy es el primer día de invierno y no pasó nada, creo yo. El desastre es él. Pensé que estaba enferma, no es así, es asá. Estoy harta de estar, me desagrada y a la vez me agrada, en este caso, el frío es una excusa. Sálvame pequeño barquito de papel, eres el único que puede. Es que es involuntario, me muevo mucho. Tengo frío hace unas hermosas y nerviosas 3 semanas.

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